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Ya hemos hablado en numerosas ocasiones de la dieta del agua. La misma está basada en las múltiples propiedades de este líquido vital para beneficiar la salud y perder peso. Es fundamental considerar que esta dieta tiene tanto sus ventajas como sus desventajas, al igual que cualquier otro tipo de régimen alimenticio.

En primer lugar, cabe destacar que algunas de las ventajas radican en determinados aspectos, como por ejemplo el costo y la accesibilidad. Esto es así porque no hay que gastar grandes cantidades de dinero para llevar a cabo esta dieta, sin dejar de mencionar que cualquier persona puede acceder a este recurso, el cual es fundamental para la vida de todo ser humano.

En lo que respecta a las desventajas de la dieta del agua, la misma se puede describir fácilmente: ganas de ir al baño. Esto es así porque las personas que se someten a esta dieta necesitarán recurrir al sanitario más seguido de lo habitual, debido a que consumirán más cantidades de agua de lo que están acostumbrados. Debido a esto, lo más probable es que más de una vez se vean en apuros en el medio de la calle o de lugares en donde no haya disponible un cuarto de baño al cual recurrir.

Además de esto, es importante mencionar una desventaja que es mayor. La misma ha sido comprobada en numerosos pacientes, quienes se caracterizan por excederse con el consumo diario de agua. Los científicos aseguran que la ingesta desmesurada de este recurso hídrico puede llegar a suprimir los suministros de potasio que tiene el organismo. Como consecuencia de esto, las articulaciones del cuerpo se pueden ver gravemente afectadas.

Por esta razón es fundamental que, al seguir la dieta del agua, se haga consumiendo las cantidades necesarias de dicho líquido.