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Ya es sabido que beber agua y mantenerse bien hidratado diariamente es un punto positivo a la hora de estar saludables. Lo que muy pocos tienen en mente es que las variaciones en el horario en la cual se bebe este líquido, así como al temperatura del mismo, pueden dar como resultado resultados diversos.

Si bien tomar agua siempre es bueno, si se sabe cómo variar las temperaturas y los momentos del día en el cual consumirla seguramente se pueden obtener frutos realmente positivos. En esta ocasión puntual trataremos sobre los beneficios de tomar agua caliente en ayunas.

En primer lugar, no podemos dejar de aclarar que beber este líquido vital con el estómago vacío inmediatamente después de salir de la cama se traduce como una forma muy efectiva de activar el metabolismo. Asimismo, en numerosas culturas (como por ejemplo la japonesa) se considera que adoptar esta costumbre puede beneficiar en gran medida a personas que padecen diversos trastornos y enfermedades como dolores de cabeza y cuerpo, artritis, taquicardia, epilepsia, obesidad, bronquitis, asma, meningitis, gastritis, diarrea, diabetes, hemorroides e incluso cáncer.

Por otro lado, el consumo de agua caliente o tibia también se considera como un hábito sumamente positivo. Como argumentos a favor, se tiene que tomar agua a aproximadamente 38º evita un cambio brusco en la temperatura interna del organismo, sin dejar de mencionar que interviene en la digestión (permite disolver y procesar grasas), elimina toxinas, mejora el funcionamiento del aparato excretor, despeja las vías respiratorias y hasta posee un efecto relajante sobre el sistema nervioso.

A pesar de esto, no es recomendable que se beba agua caliente cuando la temperatura del ambiente es demasiado elevada, cuando se padece hipertensión o alguna enfermedad como gastritis o vómitos.